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Torneo Binance 2022 – Fecha 26 | Huracán 2 vs. Platense 0 | El Globo da pelea hasta el final. En el último partido del año como local, el Ducó fue una fiesta que mantiene vivo el sueño de pelear por el título y entrar a la Libertadores de forma directa.


LO BUENO

La solidez del equipo.  Era otro partido que se presentaba complicado, con un rival que iba a intentar de que Huracán no pueda desplegar su juego. Sin embargo, los dirigidos por Diego Dabove fueron pacientes y lograron imponerse, desde el estilo y en el resultado. Después de algunos minutos de incertidumbre, el equipo impuso condiciones y fue un claro dominador y un justo vencedor.

Nicolás Cordero. No fue la figura del equipo, está claro (que no sale de Hezze, Cristaldo o Tobio), pero hay que destacar el partido que hizo el 9. Intratable por arriba (bajó todo lo que le tiraron), sacrificado, voluntarioso y creándose espacios para generar situaciones de riesgo. Se nota que hubo un click en su cabeza que le otorgó otra confianza para jugar. Bien merecidos los aplausos que recibió a la hora de ser reemplazado. Ojalá sea el inicio de su consolidación definitiva,

Matías Cóccaro. Y un día Cóccaro volvió a ser el que conocimos. Zorro, no solo por los bigotes sino más bien por astuto, le hicieron dos penales (uno increíblemente no cobrado a pesar de ser tan claro) y convirtió un gol de cabeza. Su nivel fue considerablemente mejor a lo que fue, en promedio, durante todo el certamen. En el tramo decisivo, Huracán necesita de su goleador y éste dice presente.

Los pibes como recambio. Si bien parte del proyecto de Diego Dabove, es sumar a la mayor cantidad de chicos de divisiones inferiores, no deja de ser emocionante ver cómo varios de estos pibes terminan jugando y siendo alternativas casi prioritarias de cambio, en partidos importantes, no solo cuando todo está definido o como supuestos “salvadores” en momentos de crisis terminales. Por eso, hay que aplaudir y valorar cada minuto en cancha de los Pizarro, Luna, Gómez y compañía…son el futuro cercano del Globo.


LO MALO

¿Hubo algo malo? Hablar de alguien que haya jugado mal, en un partido así, es injusto. La noche del martes fue una fiesta de principio a fin, tanto en la cancha como en las tribunas. Y en el juego propiamente dicho, nadie desentonó. Con mejores o peores rendimientos, todos aportaron su granito de arena para coronar una nueva victoria como local que nos mantiene con la llama de la ilusión viva.

LO FEO

Chau Ducó hasta 2023. ¿Feo propiamente dicho?, no creo. Con nostalgia, y mucha alegría, cerramos un semestre inolvidable pero caímos en la cuenta de que no estaremos en nuestra casa hasta fines de enero, principios de febrero del año próximo. Y lo que quizás sí sea doloroso, es que tal vez haya sido el último partido de alguno de estos jugadores a los que se aplaudió hasta que nos dolieron las manos.


LAS PERLITAS

A todo o nada. No está muerto quien pelea. A la hora de hacer este informe, las matemáticas aún le dan chances a Huracán, no sólo de llegar a la fase de grupos de Copa Libertadores, sino de pelear por el título (algo que se puede desactivar si Boca gana en La Plata). Hay que ganar el partido final y esperar que se alineen los planetas.

El Ducó es una fortaleza. Siempre hay que hacerse fuerte como local para poder pelear un torneo. Y Huracán cumplió con esta premisa. De los 47 puntos obtenidos hasta acá, 30 los sacó como local, con 9 victorias, tres empates y una sola derrota.

Patronato, el próximo rival. La cita será el próximo domingo a las 17 en Paraná, ante un equipo que ya está descendido y tiene la cabeza puesta en la semifinal de la Copa Argentina. Hay que ganar como sea.

Periodista memorioso, defensor rústico. Primero Huracán, siempre Huracán

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