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Superliga 2019/20; Fecha 7 – Defensa y Justicia 0 vs. Huracán 1 – Sin jugar lindo pero ordenado y concentrado (y hasta con un poco de suerte) Huracán consiguió tres puntos de oro en Florencio Varela, para volver a ganar en el campeonato y tomar algo de aire en un comienzo que no fue el esperado. La mano de Apuzzo dio resultado, al menos en este primer partido. Muchos rendimientos mejores que en los últimos partidos sirvieron para que el equipo fuese otro, tanto en lo actitudinal como en el resultado.


LO BUENO

Primer paso: siempre es bueno sumar de a tres, sea jugando bien o jugando mal. Huracán estaba hundido anímicamente, pero consiguió volver a ganar después de varias fechas y tendrá la oportunidad de aprovechar este envión para seguir tomando confianza y cambiar el chip definitivamente. Más allá de la forma y de los gustos personales, lo primero que necesitaba este plantel para volver a creer en sí mismo era ganar, y lo hizo. El fútbol es mucho más psicológico que técnico y táctico, y aunque ambos factores van de la mano, lo segundo no puede funcionar nunca si lo primero no está bien.

Vamos los pibes: Apuzzo metió mano en el equipo titular y se la jugó con varios jugadores surgidos de las inferiores del club. Aunque todos ya habían debutado en Primera, nunca habían jugado todos juntos y habría que buscar mucho en los libros para saber cuándo fue la última vez que por un torneo de Primera División Huracán tuvo a cuatro “canteranos” entre los titulares. Aplaudimos la chance que tuvieron, y ojalá cada vez sean más y más seguido, con Apuzzo o con quien venga.

Y encima rindieron: de los cuatro “canteranos” que fueron titulares, Briasco fue el que menos se destacó. Parado por la derecha, se dedicó más a marcar y raspar que a atacar. Ibañez se mostró muchísimo más cómodo y seguro que ante River, y controló muy bien su costado con la ayuda de un Pérez muy colaborador y que una vez más demostró que se siente mejor en el medio que en la defensa. Por último, Merolla también tuvo un muy buen partido, prolijo y sin complicaciones. Sólo perdió una vez en el área, pero por suerte el cabezazo rival se fue desviado.

Doble cinco: por fin una dupla en el medio rindió. Algo que Vojvoda no había encontrado en ningún partido, a pesar de probar muchas variantes, Apuzzo lo encontró en el primero. Bareiro salió del fondo para ocupar un lugar en el medio y se mostró mucho más veloz y ubicado que Calello y Faravelli. Rápido para anticipar y para jugar de primera, le dio al equipo mucha recuperación y aire, sobre todo en el primer tiempo que fue cuando más estuvo en apuros. Bogado, al lado suyo, también participó mucho del juego y se acopló bien a su compañero, formando un medio mucho más sólido que el que se había visto en los partidos anteriores.

Premio merecido: “Droopy” Gómez es el jugador del Globo que más intenta jugar con la pelota en los pies. Se equivoca, muchas veces elige mal, o hace una de más, pero siempre la busca, la pide, traslada y es, hoy por hoy, el más peligroso en ataque. También se ocupa de casi todas las pelotas paradas y tuvo su merecido premio, clavando un tremendo golazo de tiro libre que le dio el triunfo a Huracán. Además, fue el primero por esa vía en toda la Superliga.

Copamos Varela: algo que antes era común y ahora es una rareza. Huracán pudo llevar público al estadio de Defensa y no defraudó, llenando casi en su totalidad la tribuna que le fue asignada. El público del Globo acompañó al equipo en un momento dificilísimo y se llevó de regalo una gran victoria. Algún día los dirigentes del fútbol argentino deberán replantearse muchas cosas, entre ellas, el acceso de los hinchas a poder ver a sus equipos también cuando juegan fuera de casa.

Concentrados: Apuzzo había dicho en la semana que el primer objetivo era cuidar el arco propio y el equipo lo entendió. Con la colaboración de todos y mucha concentración, Defensa nunca encontró espacios y sólo una vez pudo poner a un jugador mano a mano con Silva. Es verdad que se perdieron algunas pelotas áreas cerca del arco que podrían haber terminado en gol, pero fueron más por virtud del delantero rival y por la posibilidad que brinda un “mano a mano” ante otro jugador, que por errores en el sistema o por huecos que no debería haber.

 

LO MALO

Pipi perdido: el partido de Araujo fue para el olvido. Más allá de la expulsión, que dejó al equipo con un jugador menos cuando todavía faltaban casi 25 minutos, ya había dado muestras de tener una mala tarde. En el primer tiempo tuvo muchas imprecisiones, una de las cuales le terminó costando la primera amarilla. En el área, perdió muy fácil en un centro ante Merlini, que no marcó por centímetros, y luego volvió a pifiar un rechazo que por suerte el rival no supo aprovechar. Como destacable, hay que decir que casi liquida el partido con un cabezazo en una contra que manejaron muy bien Coniglio y Briasco.

Jugadas peligrosas: así como decimos que Huracán ganó, también debemos destacar que tuvo suerte. En el primer tiempo, el local tuvo dos chanches de gol muy claras, una de cabeza que nombramos recién y otra tras una buena jugada colectiva que terminó con un remate cruzado muy cerca del palo de Silva. En el segundo, también tuvo dos oportunidades clarísimas. La primera fue un cabezazo que se fue cerca del palo, y la segunda un mano a mano de Lucero que definió desviado cuando tenía casi todo el arco para marcar el empate.

Pocas llegadas: Huracán casi no pateó al arco. Como en su última victoria de visitante (ante Lanús por 1 a 0, con un gol en contra) se llevó el triunfo con muy poco en ataque y sin generar jugadas de peligro. Esta vez, le sirvió muy poco para encontrar la ventaja y poder cuidarla hasta el final, pero deberá intentar un poco más de mitad de cancha hacia arriba si es que pretende sumar de a tres más seguido.

Abandonados: los atacantes de Huracán estuvieron muy solos en el partido, siendo muy difícil juzgar su actuación. Coniglio desbordó y encaró cuando pudo, pero casi siempre tuvo que hacerlo a partir de pelotazos muy largos del fondo de Huracán. Gómez también pudo hacer poco, aunque generó la jugada que terminó en el gol quemero. Briasco casi nunca pudo pasar al ataque y Pérez lo intentó en alguna oportunidad, aunque sin peligro.

 

LO FEO

Planteo amarrete: está claro que no es el fútbol que nos gusta y que se pareció mucho al Huracán retrasado y sin ideas que jugó ante Patronato y ante Newell´s, pero este plantel no está para mucho más. Habrá que arremangarse, dejar todo en cada partido y aprovechar las situaciones que se presenten, para sumar todos los puntos posibles y terminar con aire este semestre. Nos podrá gustar o no la forma, pero no estamos para elegir…

 

LAS PERLITAS

El mejor: Mariano Bareiro

El peor: Carlos Araujo

El dato I: Huracán cortó una racha de 13 partidos sin ganar como visitante. La última victoria había sido por 1 a 0 ante Lanús, por la Superliga anterior, el 5 de noviembre de 2018. En el medio pasaron Mohamed y Vojvoda…

El dato II: Huracán llevaba 32 partidos sin marcar un gol de tiro libre. El último había sido Lucas Gamba, el 26 de octubre de 2018, en la victoria por 3 a 2 ante Colón.

El dato III: Huracán nunca perdió en Primera División ante Defensa y Justicia. Sobre seis enfrentamientos ganó tres y empató tres.

Papá de Bianqui, junto a Barbi ? Licenciado en Comunicación Social. Hincha y socio de Huracán, como debe ser. Y admirador del Barça.

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