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Superliga 2018/19, Fecha 19 – Talleres 0 vs. Huracán 0 – El Globo volvió a sumar, pero dejó pasar una buena ocasión de ingresar nuevamente en zona de Libertadores. Regaló el primer tiempo y, en el balance, no supo imponerse a un rival muleto.


LO BUENO

Benditos resultados: viendo el vaso medio lleno, la fecha no fue mala desde lo numérico. Con el empate Huracán igualó la línea de Atlético Tucumán (el último que entra a la Libertadores 2020 por ahora) y, dado que no ganó ninguno de los que vienen atrás, mantuvo el quinto lugar.

Antony Silva: le llegaron poco y con remates sin tanto veneno, pero sus intervenciones fueron siempre correctas. El resumen de sus primeros partidos es que no se habla de Marcos Díaz, lo cual es en sí mismo un cumplido para el paraguayo.

El corazón de Chimino: independientemente de cuánto acierte o falle, la actitud con la que juega los partidos el lateral es gratificante e incuestionable. Tuvo una doble salvada providencial en el segundo tiempo, tapando un remate con destino de red de Bersano y luego, en el rebote, se arrojó con la cabeza para impedir un nuevo disparo del volante.

Vuelve Roa: cambio de ritmo, gambeta, sorpresa, chiches… Todo lo que le faltó a Huracán es parte del repertorio del colombiano y su vuelta ante Unión seguramente será una caricia para Antonio Mohamed. Lo dicen los compañeros y todos los Quemeros. Roa es muy importante para este plantel y cuando no está las cosas cuestan el doble. ¡Que no se resfríe!

 

LO MALO

La poca puntería: gustos son gustos, pero si algo caracterizó al Huracán de #AlfaroTraidor fue la efectividad. Aún redondeando un flojo partido, el Globo contó con varias ocasiones claritas para convertir. Auzqui y Walter Pérez tuvieron las suyas de cabeza, y tanto Barrios como Garro desperdiciaron otras por malos controles, cuando quedaban mano a mano con Caranta.

No pesó la jerarquía: Talleres guardó a todos sus titulares (el miércoles recibe a Palestino por el repechaje de la Libertadores), lo cual seguramente pasó totalmente desapercibido para quien desconoce o no sigue habitualmente al equipo cordobés. Es que Huracán no hizo notar desde el juego la diferencia de categoría que tenía a su favor, sobre todo si tomamos en cuenta los 22 jugadores que entraron al campo inicialmente. Ojo, la T tenía muchos jugadores con experiencia y/o buen presente (Caranta, Gandolfi, Bersano, Maroni, Valoyes y Junior Arias), pero el nombre por nombre nos daba ganadores, al menos en las tarjetas. Nunca fue un factor.

El doble cinco: los esporádicos buenos momentos de Damonte y Rossi no coincidieron nunca, y los malos se amontonaron. La repercusión de este problema en el equipo se notó a la legua. Sin fin de jugadas donde corrían de atrás y los rivales campaban a sus espaldas. Sin fin de pases errados por uno o por otro, lo cual afectó directamente la calidad del traslado y la velocidad de los ataques. Cabe preguntarse si en el intento de ser menos verticales se perdió sincronización entre ambos, o si la merma obedece puramente a cuestiones individuales.

Gamba, Chávez y Garro, intrascendentes: los últimos dos jugaron 14 y 31 minutos respectivamente, sin una sola acción para destacar. A varios podrá resultarles injusto que estén en este segmento emparejados con Gamba, pero Huracán necesita muchísimo más los tres. Se les exige más porque sabemos lo que pueden aportar. Ayer perdieron las divididas y se movieron cíclicamente a contramano de sus compañeros en cada jugada.

 

LO FEO

El primer tiempo de Huracán: lo peor de la era Mohamed, sólo comparable en esta Superliga con el partido ante Lanús, en el semestre pasado (el 1-0 milagroso, sin patear al arco). El Globo se dedicó exclusivamente a defenderse y en las pocas ocasiones que se adelantó 20 metros, las descompensaciones y descoordinaciones propiciaron lo más clarito de Talleres. Llamativa carencia de presión en conjunto y retrocesos sin tomar marcas. Desprecio total por la pelota de a ratos. Barrios y Gamba parecían prisioneros en el círculo central, a raíz de la falta de precisión para progresar y el repliegue exagerado.

El ingreso de Araujo por Pérez: A los 42 minutos del segundo tiempo Walter Pérez tuvo que salir por un problema muscular. Los dos equipos estaban agotados, Talleres sobrado de imprecisiones y Huracán, aún en la nebulosa, se mostraba más cerca del gol. El momento pedía mandar un mensaje y ser osado, incluyendo a Briasco para pararse 4-4-2 e intentar ganarlo. Sin embargo, el Turco eligió el ingreso de Pipi.

 

LAS PERLITAS

El mejor: Antony Silva.

El peor: Lucas Gamba.

El dato I: si tomamos como referencia los enfrentamientos contra los otros 9 equipos que completan las primeras 10 ubicaciones en la Superliga, Huracán consiguió solamente 4 de 21 puntos posibles: empató con Defensa, Boca, River y Vélez (todos de local); y perdió con Racing, Independiente y Aldosivi (todos de visitante). Le resta jugar ante Unión y Atlético Tucumán, ambos en el Palacio.

El dato II: desde el último regreso a Primera, Huracán y Talleres jugaron 3 partidos, y el Globo finalizó todos con la valla invicta. Además del anterior 0-0 en Córdoba, el Quemero se había impuesto 1-0 en la temporada 2016/17, en el Ducó, con gol de Lucas Chacana.

El dato III: hasta el momento el Globo jugó una sola vez un día sábado en lo que va de la Superliga. Fue la victoria por 2-1 ante Central, la única desde la llegada del Turco Mohamed. Al igual que el próximo cotejo ante Unión, se jugó en el Ducó y a las 17.10 horas.

 

Periodista, ex Olé. El fútbol no es un juego: es todo

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