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Noche histórica en el Tomás Adolfo Ducó. Huracán venció por 3 a 1 a Cruzeiro, y con un triunfo en Venezuela ante Mineros, logrará pasar a octavos de final de la Copa Libertadores. El Globo jugó muy bien durante los 90 minutos, y le ganó justificadamente al bicampeón brasilero, que hasta ayer no había recibido goles en la Copa. Triunfo que sigue para seguir con chances y para seguir creyendo en este equipo.

LO BUENO

Soberbia actuación: Por la magnitud del rival y la instancia, es posible que éste haya sido uno de los mejores partidos de los últimos años. Huracán doblegó al equipo visitante, y a los 24 minutos del primer tiempo ya ganaba 2 a 0. Tuvo la contundencia que le fue esquiva ante Universitario de Sucre, y con el marcador a su favor, se hizo todo más sencillo. Los jugadores entendieron que se jugaban la última carta para seguir con chances de clasificar, y jugaron el partido como una final. Firmeza en defensa, mucha presión en el mediocampo, y dos delanteros muy picantes arriba. Ni siquiera el equipo sintió el golpe del descuento de Cruzeiro, ya que minutos después convirtió el tercer gol y devolvió la tranquilidad a los Quemeros. Con el mejor equipo en cancha disponible, Huracán volvió a tener un juego solidario, un compromiso total, y volvió a salir adelante en un partido trascendental. Ocho de los once titulares de anoche jugaban en el Nacional B hace unos meses. Hecho que hace aún más meritoria la victoria ante Cruzeiro.

Ramón Ábila: “Wanchope” está siendo letal cada vez que está frente al arco. No se obnubiló en el área cuando recibió sólo, y se tomó su tiempo para evadir a Fabio y definir con el arco a su disposición. Y remató de primera, sin titubear ante el centro atrás del chileno Puch, con el arco de frente. Como más le gusta a “Wanchope”. Generó varias jugadas más a pura guapeza, ganando con el cuerpo, y terminando con disparos que se fueron besando la línea. Desde una apreciación puramente personal, me pregunto si ya no superó a Gastón Casas como el mejor goleador de los últimos 15 años. Los números hablan por sí solos. 28 goles en 54 partidos jugados, prácticamente un gol cada dos partidos. Con la importancia además de haber convertido por Copa Argentina y por Copa Libertadores. Y con el dato no menor de que cada vez que Ramón convirtió, el Globo no perdió.

Federico Vismara: Había que tenerle paciencia a la “Bruja”. Está jugando en un nivel altísimo desde hace varios partidos, y otra vez volvió a ganarse la ovación del público. Clave en la jugada del primer gol, presionando en mitad de cancha para recuperar el balón, auxiliado por Villarruel. Queda la sensación de que el juego se organiza en sus pies, a partir de la distribución del balón. Salvando las distancias, hay cierto estilo en la forma de moverse en la cancha que recuerda a Bolatti en el equipo de Cappa. Le falta el gol del cordobés, pero tiene mucha riqueza técnica.

Edson Puch: Recuperado físicamente, el chileno mostró su destreza con el balón. Muy picante, desbordó una y otra vez, y en una llegada al fondo tiro el centro atrás para que “Wanchope” convierta el segundo gol. En el segundo tiempo le sirvió la pelota en la cabeza para que Ábila vuelva a convertir, pero éste cabeceó mal. Tiro varios lujos, de esos que arrancan aplausos. Fue reemplazado y la gente lo despidió ovacionándolo.

Luciano Balbi: Salvo el partido contra Banfield, donde jugó infiltrado y debió ser reemplazado en el entretiempo, Balbi tuvo rendimientos óptimos desde que debutó en Huracán, y anoche no fue la excepción. Recuperado totalmente de la lesión, fue muy seguro sobre la banda izquierda, marcando muy bien e impidiendo que lo desborden. La mayoría de las veces intentó salir jugando, con resultado favorable, y demostrando que juega con confianza. El Globo lo extrañó horrores desde su lesión desafortunada en Belo Horizonte, es un jugador que encajó perfecto en el andamiaje de la defensa, y no tiene reemplazo.

Federico Mancinelli: El “Pelado” de los goles importantes. Convirtió el segundo gol ante Boca por Copa Argentina, liquidando el partido. Hizo el gol del empate ante Atlético Tucumán en el desempate por el ascenso. Y anoche, cuando Cruzeiro había descontado y comenzaba la incertidumbre en la Quema, convirtió rápidamente el tercero de cabeza tras un tiro libre de Romero Gamarra para devolver la tranquilidad al pueblo Quemero. Tiene partidos mejores y peores, pero ya es un experimentado jugador, que por necesidad terminó de adaptarse al puesto de lateral derecho. Siempre necesario.
LO MALO

No pudo conservar el 0 en al arco propio: El único aspecto negativo de la noche fue que Marcos Díaz no pudo terminar el partido con la valla invicta. No estaba siendo exigido demasiado, por eso el gol de penal puso un manto de nerviosismo sobre el partido, que hasta ese momento estaba bajo absoluto control. En la goleada frente al “Bicho” fue el último partido en el que el Globo no recibió goles. Luego pasaron Banfield, Boca y Universitario. Para hilvanar una serie de victorias es fundamental  poder cerrar el arco, para que la defensa se vuelva a afianzar.
LO FEO

Vacante.
LOS NÚMEROS:

Historial ante Cruzeiro: Segundo partido disputado, con una victoria y un empate.

Última victoria de local por competencias internacionales: Goleada 5 a 1 ante Unión Española de Chile, por la Copa Libertadores de 1974.

Última victoria de local: Había sido en la goleada por 4 a 0 ante Argentinos Juniors. Todos los goles convertidos por “Wanchope” Ábila.
LAS PERLITAS

La figura Quemera: Ramón Ábila.

La desilusión Quemera: Vacante

La mejor jugada: Toranzo se la tira larga al chileno Puch, éste encara al lateral de Cruzeiro, logra  desairarlo y llega al fondo para tirar el centro atrás para un “Wanchope” intratable que remata directo y convierte el segundo gol de Huracán.

La peor jugada: El penal de Domínguez a Damiäo. La posterior conversión del descuento para Cruzeiro hizo imaginar que el segundo tiempo sería a puro sufrimiento. Por suerte Mancinelli se encargó rápido de alejar esos fantasmas.

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