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Copa Liga Profesional 2020/21 – Fecha 1 – Velez 1 vs. Huracán 1 – El seguimiento de cada jugador del Globo.


Facundo Cambeses: Dejó buenas sensaciones en líneas generales, aunque también tuvo algunas intervenciones con alguna duda. Logró dos atajadas importantes, la primera muy buena, y aunque quedó ese sabor que pudo haber hecho algo más en el gol rival, el ejecutor se lleva todos los laureles. Crédito abierto para Facundo, que sin duda irá creciendo con el rodaje.

Raúl Lozano: Uno de los puntos altos del equipo, por oficio y naturalidad para desenvolverse en la posición. Debutó en primera y lo hizo bien, clausuró el lateral durante buena parte del primer tiempo y también mostró recursos para adaptarse a la siempre compleja tarea de mudarse al perfil opuesto.

Saúl Salcedo: Correcto partido de Saúl, ni más, ni menos. Vélez eligió el carril opuesto para generar riesgo y Salcedo quedó lejos en varias ofensivas del rival. Hubiese sido interesante verlo en el lugar de Merolla, respaldando con su velocidad a Grimi y dejando a Lucas cerca de la rapidez de Lozano, pero evidentemente el perfil es clave para su fútbol.

Renato Civelli: Fue el mejor de los tres centrales, sobre todo en el primer tiempo. Hizo lo que se esperaba de él, manejar los espacios con jerarquía y mostrar recursos para defender los mano a mano más allá de algunas diferencias lógicas con sus marcadores. Eso sí, nada de lo escrito aplica con ese mal balón que entró en los minutos finales y que pudieron costarnos todo. Pero en líneas generales Civelli fue uno de los mejores y demostró que está vigente para pelearla.

Lucas Merolla: Le costó el partido un poco más que a sus compañeros de zaga, pero jugar flotando entre Civelli y Grimi sin duda lo perjudica y expone a la hora de salirse de la posición. Lo siempre destacado es que Lucas no negocia su empuje y firmez, tuvo algunos cierres buenos e incluso resolvió con criterio en varias de esas que quedó lejos de la línea defensiva.

Leandro Grimi: Realizó su debut con Huracán en primera, y lo hizo bien. Venía con alguna complicación física pero apeló a su jerarquía para mantener las dificultades al mínimo. Más allá de la velocidad, que por momentos estuvo, ocupó bien los espacios. El capitán está.

Adrián Arregui: La inmediata amarilla condicionó su partido, también la posición en cancha. Arregui debió ser el tapón y no dejó la sensación de estar del todo cómodo con ese rol. Alternó buenas y malas en la cesión pero en líneas generales cumplió. En el aspecto estrictamente ofensivo no terminó de cerrar.

Franco Cristaldo: Vimos dos Cristaldos, el que marca y el que construye. El que marca se acomoda con más buen criterio que oficio, ocupando espacios e intentando imprimir intensidad. El que construye, con Hezze y/o Marín a sus espaldas, tiene la potencialidad para ser decisivo e incluso armar tres ataques claros que pudieron terminar tranquilamente en gol. Aquí hay una solución para las transiciones, a trabajarla.

Juan Fernando Garro: No tuvo la explosión deseada, ni siquiera la mostrada en los amistosos, pero sí incidió en el resultado habilitando a Briasco en la previa al gol. Era un partido para que Garro explore más los espacios en campo rival, pero no fue el caso, estuvo atado al carril central y terminó visiblemente incómodo con su condición física, hasta salir reemplazado con alguna molestia.

Norberto Briasco : La confianza, la fe, el as de espadas. Beto participó en cada ataque peligroso de Huracán y convirtió con un maravilloso derechazo el 1-0. Cuando un jugador comienza a ser importante, a sentirse importante, es un verdadero desafío poder sostenerlo. Y ni hablar si tu momento se corta por una pandemia mundial y siete meses de inactividad, pero Briasco fue ese que era en marzo, el jugador más desequilibrante del equipo.

Andrés Chávez : La antítesis de Briasco en cuanto a la fe, Chávez es importante pero parece que no se lo cree y nunca salió del molde. Está claro que la poca presencia ofensiva que tuvo Huracán atenta contra lo que pueda hacer el delantero centro, pero de todas formas Andrés tiene herramientas para romper, pero no rompe. Incluso cuando tuvo ese cabezazo, lo definió mal, hasta pudo pararla, pero apuró un cabezazo pésimo. Es el mejor nueve que tenemos, sin duda, pero si no lo demuestra nos sirve de poco.

Nicolás Cordero: Tuvo dos muy claras, sobre todo la primera, pero le faltó precisión. En el derechazo cruzado puso el pie como quiso pero le rebotó muy alta, en la segunda sacó el shot como pudo y le faltó algo de suerte. Estuvo donde tenía que estar, ni más ni menos, le faltó realmente poco.

Santiago Hezze: El mediocampo mejoró notablemente con el ingreso de Santiago, que movió la pelota y marcó con muy buen criterio. Pide pista y seguramente la tenga cuando Huracán recupere la línea de cuatro, o tal vez antes.

Cristian Núñez: Fue empuje y entusiasmo en su debut en primera, le faltó algo de precisión. El pibe está y se mostró, casi de la nada, una variante válida y potencialmente importante para refrescar los extremos.

Federico Marín: Buen ingreso de Federico, tal vez el mediocampista que mejor marcó en toda la tarde y aun en sus poco más de quince minutos. Otro que pide pista para ser considerado como un relevo importante.

Quemero de nacimiento, Socio A01775. Locutor Nacional, redactor y Vermoutheano. 10 años en Soy Quemero.

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