El partido comenzó con un jugador de Rosario Central viendo la tarjeta roja. Corrían tres minutos de partido y Huracán contaba con superioridad numérica en el terreno. En contra de toda lógica, el equipo que tomó las riendas del partido fue Rosario Central, quien lateralizando el juego y enviando centros hacia el medio se encargaba de generarle peligro a Huracán. El Globo tuvo una situación para abrir el marcador, Oviedo lucha un balón y Pablo López toma el remate, que se va apenas desviado.
Central seguía siendo mejor pero le faltaba un plus a la hora de la definición, afortunadamente para los visitantes ese plus se lo dio Gastón Monzón, quien luego de tomar la pelota y asegurarla entre sus manos quiso jugar rápido y terminó dándole el esférico a Gonzalo Castillejos. Cuando fue a buscar la pelota saltó antes de tiempo y le dejó todo el arco a su merced. Uno no cree en la mala intencionalidad de sus jugadores, pero pareció a propósito. Para colmo Castillejos definió muy despacito y Filippetto, con tiempo de parar la pelota, vio como esta se le escurría entre las piernas. Uno a cero para Central.
Huracán no tuvo reacción tras la desventaja en el marcador, Central siguió con su libreto, pero tampoco generó peligro serio. Para colmo ambos equipos se quedaron con diez, Filipetto se hizo echar al pegar una dura patada en una jugada aislada y ver la segunda amarilla (la primera fue injusta). Huracán se iba al complemento con un gol abajo, casi sin haber pisado área rival y con la gente entrando en el terreno de la impaciencia.
En el complemento la cosa cambió, Huracán fue un equipo más equilibrado en la mitad de cancha y Central optó por replegar sus líneas y defender la ventaja. Martín Pautasso generó peligro con un tiro libre, Nahuel Oviedo agarró el rebote y erró un gol increíble, dentro del área chica y de media vuelta. Rosario Central pudo aumentar la ventaja en sus contragolpes, pero se encontró con sus propias limitaciones, una gran tarde defensiva de Lemos y un Monzón que se encargó de evitar la segunda caída de su arco, cuando ya no servía para nada.
El Ingreso de Villegas le aportó mayor peso ofensivo al equipo, lamentablemente el delantero ingresó mal con la definición y erró dos goles imperdonables. El primero, ingresando en velocidad al área y con dudas a la hora de dar el último toque y el segundo tras una corajeada de Machín, definiendo a las manos del arquero.
Los ingresos de Milano y Chichón Nieto no alcanzaron para torcer la historia y Huracán perdió un partido increíble, no por el desarrollo del mismo sino por la insólita jugada que derivó en el gol de Central.
Por primera vez desde el inicio del campeonato, no soy optimista con el futuro deportivo de Huracán. Si bien las matemáticas mantienen intacta la posibilidad de conseguir un ascenso, la pobre labor del equipo en un partido tan importante sembró muchas dudas. No quedará otra que seguir buscando el mejor nivel, velar por una rápida recuperación de Campora y tomar más compromiso por el equipo y la camiseta. Hay errores que son imperdonables, y no pueden seguir cometiéndose.
Síntesis
Huracán: Monzón; Lemos, Desvaux, Filipetto, Pautasso; Machín, Sánchez Prette , Leiva, Battaglia; P. López; Oviedo. DT: Diego Cocca. Cambios: 0 2T Villegas por Sánchez Prette; 15 2T Milano por López; 25 2T Nieto por Battaglia.
Rosario Central: García; Ferrari, Valentini, Lequi, Delgado; Carrizo, Ballini, Gómez, Rivero; Medina, Castillejos. DT: Juan Pizzi. Cambios: 10 2T Zarif por Carrizo; 19 2T Biglieri por Medina; 34 2T Peppino por Gómez.
Arbitro: Diego Ceballos (muy bien)
Gol: 29 1T Castillejos (RC), define cruzado suave entre las piernas de Filipetto tras grave error de Monzón
Expulsados: 3 1T Ballini (RC) / 35 1T Filipetto (Hur)
Amonestados: Huracán: Filipetto, Pautasso, Milano, Desvaux / Rosario Central: Delgado, Zarif.
